Objetivos

El Observatorio Ciudadano de la Sequía es un portal de ciencia ciudadana que persigue los siguientes objetivos:

1) Avanzar en el conocimiento de este riesgo y construir un Índice de Vulnerabilidad a la Sequía (IVS)

Existe consenso científico sobre la necesidad de definir nuevos modelos de gestión del riesgo de sequía que asuman la variabilidad y la incertidumbre y faciliten la participación pública y el aprendizaje colectivo y colaborativo, para lo que resulta necesario desarrollar nuevas técnicas y herramientas que permitan incluir las diferentes dimensiones de la sequía. Frente a este reto, científico y político, las evaluaciones y análisis de vulnerabilidad se sitúan como un elemento central en el que avanzar para, posteriormente, implementar medidas adecuadas de mitigación y de adaptación. La mayor dificultad reside en la evaluación de la capacidad de adaptación, dado que es el componente de la vulnerabilidad más ligado a las condiciones sociales e institucionales, que son habitualmente más difíciles de medir y concretar en indicadores, y con frecuencia, obviadas. Por tanto, un objetivo central del Observatorio es consolidar el cálculo de un Índice de Vulnerabilidad a la Sequía (IVS) que incluya, entre otros, indicadores adecuados y de fácil actualización para medir aspectos socio-institucionales ligados al agua y a la sequía.

2) Desarrollar una nueva metodología que favorezca el trabajo deliberativo y colaborativo para la construcción de indicadores de vulnerabilidad y la valoración de medidas de gestión

Una parte central de la metodología propuesta por el Observatorio Ciudadano de la Sequía reside en la creación y actualización de una base de datos que centraliza y homogeniza la información generada por distintas administraciones, que hasta ahora se ha presentado de forma dispersa y de difícil acceso y compresión para usuarios no expertos.

A partir de la modelización de esos datos, el Observatorio Ciudadano de la Sequía desarrolla un Geovisor web, interactivo, que ofrece distintas capas de información: i) climática e hidrológica, que hasta el momento ningún visor ofrecía de manera integrada; ii) sobre planificación y gestión de sequías en demarcaciones hidrográficas y sistemas de abastecimientos urbanos, no georreferenciada hasta el momento; iii) de los indicadores que definen la vulnerabilidad al riesgo de sequía, entre los que se incluyen indicadores de capacidad de adaptación que serán alimentados por los usuarios: percepción del riesgo, percepción del cambio climático, grado de confianza institucional y grado de aceptación social de distintas medidas de gestión.

La participación de los ciudadanos en la construcción de estos indicadores se concreta no solo en la recogida de información sino también en su interpretación, representación y difusión. Las posibilidades de consulta, participación y deliberación se amplían con la realización de talleres, acciones de dinamización e interacción a través de cuentas propias de Twitter y YouTube y, de forma más novedosa, a través de:

  • El desarrollo de un ChatBot conversacional, que incorpora inteligencia artificial para dar asistencia a los usuarios y facilitar una interacción fluida.
  • La realización de cuestionarios a través de una aplicación web, que permite recoger la opinión de los usuarios y alimentar en tiempo real los indicadores que integran el Índice de Vulnerabilidad a la Sequía, además de facilitar el trabajo deliberativo sobre las medidas de gestión.
  • El diseño de Story Maps y el desarrollo de cartografías colaborativas, que facilitan que ciudadanos o colectivos sociales compartan experiencias y conocimientos locales.

3) Avanzar en el fomento de la cultura científica, tecnológica y de la innovación

Además de avanzar en el conocimiento de las causas que generan vulnerabilidad a las sequías y desarrollar una metodología de ciencia ciudadana basada en tecnologías para facilitar la participación en la toma de decisiones, se persigue:

  • Acercar el trabajo científico y técnico a la ciudadanía a través de nuevos canales y actividades de divulgación, que mejoran la educación de la sociedad en las materias objeto de la investigación y aumentan su conocimiento y conciencia sobre la gestión del recurso agua y los riesgos hidrológicos y climáticos.
  • Impulsar la participación de la sociedad en procesos de I+D+I y en la identificación de retos y soluciones relacionadas con problemas complejos, como es el caso de las sequías, y definidos por el conflicto, como es el caso de la distribución del agua entre usuarios.
  • Estimular la participación de los responsables en materia de agua y sequías en proyectos de ciencia ciudadana para que valoren e integren sus metodologías en los procesos de toma de decisiones que requiere la legislación ambiental y de aguas.
  • Garantizar la participación de jóvenes a través de redes sociales y actividades de divulgación para estimular vocaciones científicas relacionadas con la búsqueda de soluciones a problemas ambientales.
  • Reducir la brecha de género que se ha identificado en materia de conciencia ambiental y conocimiento e intervención política, y garantizar la divulgación de trabajos liderados por investigadoras.
  • Avanzar en la formación sobre la gestión del riesgo de sequías de cuerpos técnicos de protección civil y emergencias, así como de periodistas ambientales para garantizar una mejor comunicación del riesgo.
  • Difundir resultados de un proyecto de ciencia ciudadana en foros científicos, para reforzar la presencia de este tipo de investigaciones y de las contribuciones ciudadanas a la ciencia en ámbitos académicos.